Los filósofos presocráticos griegos creían que la naturaleza estaba formada por cuatro elementos que, según afirmaban, eran el fuego, el agua, la tierra y el aire. Este punto de vista fue apoyado por Aristóteles.
La tabla periódica está dividida en columnas llamadas grupos, que reúnen elementos de propiedades similares. A su vez, las filas de la tabla reciben el nombre de períodos. En ellas, los elementos quedaron dispuestos de acuerdo con el número atómico (cantidad de protones en su núcleo).
En la tabla, cada elemento representado por su símbolo químico, y además se consigna su número atómico y su masa atómica relativa.