Entre las enfermedades que se pueden combatir con vacunas se encuentran el sarampión, la rubéola, la tuberculosis, la difteria, la poliomielitis, la fiebre amarilla, la hepatitis B, la fiebre tifoidea y la escarlatina.
El 6 de julio de 1885 Pasteur aplicó por primera vez suero antirrábico a un niño mordido dos días antes por un perro hidrófobo, y le salvó la vida.