Uno de los trenes más veloces de la actualidad es el Eurostar que vincula Londres con Paris. Este tren cruza el canal de la mancha a través de un túnel submarino y une diversas ciudades del Reino Unido, Francia Y Bélgica. Alcanza los 300 kilómetros por hora; aunque la velocidad se reduce a 120 kilómetros por hora entre Londres y el túnel. La energía eléctrica que lo impulsa es proporcionada en Francia y Bélgica por cables aéreos, mientras que en Gran Bretaña proviene de un tercer riel electrificado. Mide 394 metros de longitud y cuenta con 18 vagones, además de dos locomotoras que se sitúan una en cada extremo del convoy. Dispone de un total de 766 asientos, de los cuales 24 son VIP; 206, de primera clase; y 560, de segunda. Cuenta, además, con dos bares, una guardería para niños y cuatro teléfonos públicos.
El Train a Grande Vitesse (TGV) francés es capaz de llegar a velocidades máximas de 270 kilómetros por hora. Comenzó a funcionar en 1981, año en que efectuó el primer recorrido entre Paris y Lyon. Es impulsado por energía eléctrica, su diseño aerodinámico le permite reducir el impacto de la fricción y ahorrar energía.