Más allá del extremo rojo del espectro visible, y con frecuencias más altas que las ondas de radar y las microondas, se encuentra la región infrarroja del espectro electromagnético. La radiación infrarroja es absorbida y emitida por la rotación y la vibración de los átomos, o grupos de éstos ligados por enlaces químicos. Por ejemplo, los vidrios de las ventanas, que son transparentes a la luz visible, absorben la radiación infrarroja mediante la vibración de los átomos que los constituyen.