El 2 es la base del sistema binario. Cualquier cantidad que quiera representarse será una potencia de dos. Por ejemplo, si se quiere simbolizar el número 8, habrá que elevar el 2 al cubo o, en otras palabras, multiplicar 2 por 2, y el resultado nuevamente por 2. Si se quisiera representar el 1, habría que elevar el 2 a la potencia 0.