A partir de 1950, la Física ya había establecido los principios para desarrollar este tipo de estudio. Pero en la década de 1970 se dieron a conocer las primeras imágenes y su aplicación en medicina.
La resonancia magnética, prácticamente, no tiene contraindicaciones para el paciente. No obstante, existen algunas personas que no pueden realizarse este estudio, como los que poseen marcapasos, transplantes de oído interno, o clips de aneurismas en el cerebro.