Ya en la guerra de Vietnam se emplearon algunos de estos dispositivos. Su uso en gran escala se registró durante la guerra del Golfo, en 1991. estos sistemas fueron empleados también en la crisis de Kosovo, cuando en 1999 la Organización del Tratado del Atlántico Norte lanzó masivos bombardeos sobre Yugoslavia.
Entre las primeras armas inteligentes se contaron los misiles Cruise, que vuelan a muy baja altura y que son capaces de ir detectando y evitando los accidentes del terreno. Otros equipos de esta clase son las bombas y misiles que utilizan sensores, rayos infrarrojos o láser para ubicar sus blancos. También hay minas inteligentes que estallan cuando resultan activados dispositivos térmicos o láser. La incorporación masiva de computadoras permite dirigir el fuego de la artillería con extraordinaria precisión. La recolección de datos por satélites y su procesamiento a través de computadoras permite prever casi cualquier movimiento del enemigo.