La información contenida en un CD se graba en una pista en forma de espiral que describe mas de 20.000 ciclos alrededor del disco.
En la superficie de éste, que está recubierta de una capa de material que refleja la luz, se realizan agujeros microscópicos que dejan pasar los haces luminosos, y se los alterna con otra zona que la refleja. Los primeros corresponden al cero de un código binario, y los segundos al uno. Un rayo láser que recorre el CD lee la información almacenada.