En El manifiesto comunista, obra que Marx escribió en 1848 con su amigo y colaborador Friedrich Engels, los autores dividieron a los pensadores adscriptos al socialismo en socialistas utópicos, que aspiraban a reformar la sociedad, y en socialistas científicos, que fundaban sus teorías, como la de la lucha de clases, en concepciones filosóficas, económicas e históricas.