Muchos de los escritores del boom, como por ejemplo García Márquez, se encuentran inscriptos en una corriente literaria, surgida en América Latina, que se conoce como realismo mágico. Este movimiento, del que habló por primera vez el cubano Alejo Carpentier (1904-1980), analiza la realidad de nuestros países a través de la historia, la naturaleza y el mito.
Entre las principales obras escritas por los autores del boom pueden mencionarse Conversación en la catedral, de Vargas Llosa; Cien años de soledad, de García Márquez; Sobre héroes y tumbas, de Sabato; y El astillero, de Onetti.