Los primeros juglares surgieron en el siglo XII y, con el tiempo se transformaron en figuras importantes de la vida cultural de la Edad Media. A pesar de que fueron duramente atacados durante el siglo XIII, persistieron hasta mediados del siglo XV.
La poesía trovadoresca logró su máximo esplendor en las cortes de Provenza, entre los años 1150 y 1170.