En el año 614 a.C., los medos conquistaron Azur. Dos años más tarde, con la colaboración de los babilonios, tomaron Nínive, hecho que determinó la caída final del imperio.
Los asirios sobresalieron en la escultura, especialmente en la representación de toros alados con cabeza humana. También mostraron gran habilidad en la técnica del relieve, a través del cual representaron escenas de caza, de guerra o cotidianas. En la arquitectura asiria se destacan los templos construidos en forma de torre con diferentes pisos (zigurats).