La ciencia que estudia los fósiles se llama paleontología y se clasifica en tres ramas: paleobotánica, paleontología de animales invertebrados y paleontología de animales vertebrados.
El mineralogista Agrícola, de origen alemán, escribió en 1541 De natura fossilium, un tratado sobre restos fósiles en el que investigó fundamentalmente los minerales. Posteriormente, el término se usó sólo para los restos orgánicos.