Entre dos puntos de un conductor recorrido por una corriente eléctrica se observa siempre una diferencia de potencial, correspondiente a la energía que se pierde. Esa variación se expresa mediante la ley de Ohm, según la cual la diferencia de potencial entre los extremos de una resistencia es igual al producto de esa resistencia por la intensidad de la corriente que la atraviesa.
Al sacarse un pulóver de lana pasándolo por el pelo, éste puede crepitar e incluso, a veces, provocar chispas. Esto se debe a la presencia de una carga eléctrica generada por la atracción de los electrones.