Entre los impactos más importantes derivados de la acción del hombre se encuentran; la contaminación del suelo, la acumulación de gases que provocan el efecto invernadero en la atmósfera y modifican el ambiente, y las plantas cultivadas y especies animales introducidas en lugares diferentes de los de su origen.
En los ecosistemas se producen cambios a corto plazo, generalmente estables y predecibles (estaciones climáticas, ciclo mensual de las mareas), variaciones a mediano plazo que tienen que ver con los ciclos poblacionales; y transformaciones a largo plazo, que actúan durante siglos; son impredecibles y responden a fenómenos geológicos y a la evolución de las especies.