Aunque algunos de los principales pensadores del Medioevo (Roger Baco n, Ramón Llull, Alberto Magno, Santo Tomás de Aquino) estudiaron los elementos, el más célebre de los alquimistas fue Paracelso, un suizo nacido en el siglo XVI, para quien existía un elemento llamado alcaesto, capaz de convertir los metales en oro, curar las enfermedades y actuar como disolvente universal.
La alquimia habría comenzado a practicarse en China antes que en Occidente, aunque hasta el momento los historiadores no han logrado ponerse de acuerdo al respecto. Pero los chinos, que creían en la inmortalidad del hombre, se dedicaron a buscar las drogas capaces de lograr esta virtud desde el siglo IV a.C.