Las plantas carnívoras son las que se alimentan de insectos. Las diversas especies de estos vegetales utilizan distintos métodos para capturar a sus presas. A veces las trampas son fijas, y en otras ocasiones, móviles. Algunas poseen hojas en forma de vasijas en las que acumulan agua para ahogar a los animales. Otras secretan sustancias viscosas en las que sus víctimas quedan atrapadas. Un tercer grupo cuenta con hojas muy sensibles que se cierran sobre los insectos, dejándolos atrapados. Estas singulares plantas poseen jugos digestivos con los que disuelven a sus presas. Crecen en terrenos pantanosos, turberas y suelos pobres en sustancias nitrogenadas.
El naturalista Charles Darwin, formulador de la teoría de la evolución, fue quien bautizó a estas plantas con el nombre de carnívoras.