El neorrealismo se encontró con serios problemas; entre ellos, la falta de apoyo del gobierno italiano, preocupado por la imagen que transmitían las películas en el exterior; la escasa distribución, y el pobre éxito de taquilla.
La estética neorrealista también sobresalió en el campo de la pintura, con cuadros de profundo contenido social, en oposición a las obras de carácter no figurativo. Entre sus representantes se destaca Renato Guttuso.